Mascotas
// Diciembre 29th, 2008 // 10 Comments » // Vida Gatuna
Hola de nuevo:
Es curioso eso que se dice que nosotros, los felinos, somos mascotas de vosotros, los humanos. Eso tiene muchísima gracia.
¿Y por qué?, te estarás preguntando; piénsalo un momentito. Yo, y como yo el resto de los gatos del globo, me levanto a la hora que me da la gana; a veces, antes que la parejita que paga la hipoteca de mi casa se despierte, y me pongo a saltar sobre la cama, exigiendo juegos, caricias y comida. Y ojo con que no me hagan caso, que entonces me dedico a maullar, a revolcarme sobre la cama y a afilarme las uñas en el sofá.
Luego, tal y como se levantan, me rellenan el plato de la comida, el plato del agua, me acarician y me besan, recogen mis excrementos con una ridícula palita de plástico, me vuelven a acariciar y a rascar, y se van al trabajo. Cuando vuelven a casa, lo primero que hacen no es soltar el abrigo o el bolso, que va, lo primero es buscarme para levantarme en brazos, como si yo hubiera ganado la Champions o me llamara José Tomás.
Y si me pongo enfermo… ohhh, queridos bípedos, entonces la cosa toma tintes dramáticos: me llevan corriendo al veterinario, me acuestan en su cama entre los dos, se pegan media noche sin poder cerrar los ojos…
Y todo esto, ¿a cambio de qué? De cuatro tonterías, que si rozarme contra sus piernas, o ronronearles cuando me rascan la barriga, chorradas que no cuestan nada.
Así que ahora dime, ¿quién es la mascota y quién el dueño de la casa? Pues eso digo yo…




