Posts Tagged ‘corrupción’

santo varón

// Marzo 6th, 2009 // 8 Comments » // El Pobrecito Hablador

Santo varón

Santo varón

Estimad@ lector/a:

Estos días vivo sin vivir en mí, preocupado por los avatares del que, a mi buen entender, es una de esas personas de las que deberíamos aprender para ser mejores, para superarnos, para dejar nuestra huella en este valle de lágrimas. No me refiero al Kun Agüero, no, les hablo de Juan Manuel Martín, el alcalde socialista de Alcaucín.

Este hombre está sufriendo una de las cazas de brujas más salvajes que he conocido en tiempo. ¿Y todo por qué? Porque está rodeado de envidiosos que no han tenido su capacidad de ahorro; él, una hormiguita, con la paciencia del Santo Job, ha sabido, eurito a eurito, llegar a tener su vejez resguardada y a buen recaudo, y no como nosotros, el resto de mortales, vividores, gastones ,empeñados en dejarnos el sueldo dándole a la Visa hasta derretir el plástico.

Pero él no; él ha sido capaz de reunir 160000 € durante toda una vida. ¿Imaginas cuántos cerditos, cuántas huchas, cuántas botellas de anís llenas de céntimos ha tenido que llenar para llegar hasta ese capital? Esa labor callada no tiene premio ni parangón.

Y luego, con la sabiduria del pueblo llano, ha sabido minimizar el espacio, porque imáginate el bulto de 160000 monedas de a euro debajo de un colchón. Así que ha ido cambiando esas monedas por billetes de 500 €, para que asi el espacio sea mínimo y el confort máximo. Un cerebro.

Por si fuera poco, gratuitamente, ha dado cientos de ideas para los publicistas de colchones. Ya no se hablará de las bondades del látex, o del viscolátex, sino:

Colchones La Garza Verde, con todas las propiedades del billete de 500… Así podrás decir que tienes tus espaldas cubiertas.

O para las aseguradoras:

Seguros Martín, el colchón para tu vejez.

Santo varón, saaaaaaaaaaaaanto varón…

Corruptos

// Febrero 15th, 2009 // 1 Comment » // El Pobrecito Hablador

Y yo con estos pelos...

Estimado lector:

Me imagino que andarás como yo, sumido en un mar de incertidumbre ante la avalancha de noticias acerca de políticos corruptos, enchufismo, prevaricaciones y demás delitos que saltan a la palestra en estos días. Que si en Madrid, que si en Valencia, que si un tío con bigotes.. La que tienen liada es de órdago.

Pero a mí todo esto no me sorprende; el dinero es goloso, y ya se sabe que el poder corrompe. El cargo público ve pasar ante sí maletines cargados de fajos, rellenitos de billetes de 500 euros, y siempre hay alguno que no está de acuerdo con su sueldo, y se busca un extra. El chorizo, de igual manera que el hijo de puta, es una especie que está repartida por igual, anda por todas partes y en todos los lugares se cuela.

Lo que me sorprende de todo esto es la actitud de los que están por encima de los corruptos, los que deberían velar porque sus cargos públicos no metan la mano hasta el codo. Me sorprende esa defensa a capa y espada de la inocencia, ese echar mierda hacia los demás cuando a tu partido le llega al cuello. Y así, el chorizo se ve arropado, defendido por su jefe de filas.

Cuando, en el colegio, el maestro llamaba a los padres para protestar de la actitud de su hijo, primero te daba la galleta, y luego te preguntaba. Sabías que si el profe mandaba una notita a tu casa, estabas jodido, eso de entrada. Y luego ya se vería si eras inocente o no. Eso te hacía pensar dos veces antes de cometer alguna barrabasada entre los muros del colegio. Si en lugar de eso, mi madre le hubiera dicho al profesor que él cuando pequeño también las hacía, y que no tenía autoridad moral para regañarme, quizás me habría convertido en algo bastante peor de lo que soy ahora.

Pues en política pasa lo mismo; si supieras que a la mínima sospecha tendrías sobre tí, no solo el peso de la ley, sino el de tus superiores políticos, que serías investigado con total rigor, sin poder arroparte en las siglas de tu partido, con la única defensa de los hechos probados, quizás más de uno se lo pensaría antes de intentar hacerse rico con el dinero de los contribuyentes.

Con lo fácil que es dimitir de tu cargo, ponerte a disposición de los jueces, esperar a que se demuestre que eres inocente y volver a tu cargo limpio e impoluto. Aunque a lo mejor es que no eres tan limpio…