Ooooooooooooooiga, llevo los nuevos pecados frescos, del día, vamos que me lo quitan de las manos...
Resulta que el Vaticano, en su afán de adaptarse a los tiempos que vivimos, nos aconseja sobre qué actitudes son pecaminosas, billetes de ida para el Infierno, primera fila al ladito del mismo Belcebú.
Entre ellas están la contaminación, los experimentos genéticos, las drogas y la desigualdad social. Hombre, lo de la contaminación está bien, sobre las drogas no me pronuncio si no es en presencia de mi abogado.
Pero lo que me llama fuertemente la atención es el tema de la experimentación genética y la desigualdad social. Sobre lo primero... bueno, creo que ponerle frenos a la Ciencia y capar sus posibilidades no es algo loable ni pecaminoso, siempre que sea en bien de la Humanidad; la experimentación con células madre es un avance enorme en pos de la cura de muchas enfermedades.
Y sobre lo de las desigualdades sociales... Según el Vaticano, los ricos muy ricos son unos pecadores de aupa, carne de hoguera, combustible para los hornos de Satanás, viles pinchitos morunos infernales. Si es que eso de amasar fortunas es digno de ser reprobado, si señor; y que el Vaticano se postule a este respecto abre un futuro esperanzador para el resto de la Humanidad. Imagínense, van a repartir todas sus riquezas, acumuladas de siglos, toda la pasta de la Banca Vaticana, venderán el tesoro artístico que guardan en sus museos...
Por fín, ya era hora.
Y para colmo, lo de la droga.
Que yo sepa, la droga no es un pecado: es una enfermedad.
Por el amor de Dios.
Amén!
PD: No os da miedo la cara de este hombre?, mirar otra vez la foto.
¿Por qué llevan siempre las manos juntas?, seguro que son frííías... No os recuerda al jefe de Homer Simpson?
Málaga, Andalucía Escribir es bonito, pero más bonito es que te lean. Así que todos aquellos interesados en perder su tiempo, pasen, siéntense y pongan los pies en la mesa, pero dejen las cervezas en los posavasos, que si no me dejan cerco. Todo lo que oigan o hayan oido de mí es falso, eso jamás lo he hecho ni volveré a hacerlo.