narraciones breves, que si son demasiado largas (dejando de ser breves), parto en filetitos finos para que entren mejor.
El Partido del Siglo (y fín)
miércoles, 02 de abril de 2008
Pero claro, no todo iba a quedar así; Jacinto, que casi no tocaba la pelota en la segunda parte porque sus compañeros parecían no tenerle en cuenta, empezó a tocarla de nuevo, pero en el sentido equivocado.
Cuando el árbitro dio el pitido inicial, los del Sporting Cañetiense se tiraron sobre el balón como leones, arrasando a sus rivales; asediaban la portería del Atlético, la bombardeaban con sus centros y sus disparos, y Ramiro III se estaba dejando la piel en la portería, parando a diestro y siniestro.
Jacinto sintió como la sangre empezaba a hervirle en las venas, a latirle el corazón detrás de los ojos, y casi no se dio cuenta de que estaba destrozando el ramo de rosas con la mano de tanto apretarlo.
Málaga, Andalucía Escribir es bonito, pero más bonito es que te lean. Así que todos aquellos interesados en perder su tiempo, pasen, siéntense y pongan los pies en la mesa, pero dejen las cervezas en los posavasos, que si no me dejan cerco. Todo lo que oigan o hayan oido de mí es falso, eso jamás lo he hecho ni volveré a hacerlo.